Queremos inaugurar este blog hablando de una de las reformas en Getxo que más hemos disfrutado haciendo. Recibimos un encargo para ejecutar un cambio integral tanto en distribución como en decoración, de un piso de 200 m2. Se trata de una propiedad bastante singular. Construida en 1932 el edificio original constaba únicamente de tres plantas, albergando una única vivienda por planta. A finales de los años 50 y sobre el vuelo existente en el edificio, se levantaron tres pisos más completando el bloque actual.
Cuando se nos adjudicó la obra, nos encontramos con una propiedad con numerosas posibilidades. Los techos altos con molduras de la época se habían respetado casi en la totalidad de la vivienda. Tanto la distribución como la decoración existente era propia de los años 80, reparto tradicional de estancias: hall, pasillo, cocina, salón, habitaciones y baños. Papeles pintados y tonos cálidos de pintura inundaban las paredes de las diferentes estancias recargadas con muebles estilo kitch.
El trabajo consistía en una reforma integral, intentando aprovechar las características del inmueble para dotarlo de una decoración urbana e industrial.
Optamos por juntar espacios y hacer una única estancia que incluyera el antiguo hall, salón y pasillo. También abrimos la cocina, separándola por una puerta corredera de forja y cristal. Rematamos la decoración con lámparas de diseño y elementos de madera para aportar esa calidad que a veces falta en este tipo de decoración.
No quisimos tapar con ninguna alfombra el suelo de Pinotea al tratarse de un elemento original de la vivienda con más de ochenta años de antigüedad. Para el resto de la casa, conseguimos juntar espacios para formar tres habitaciones con baño en suite y vestidor.
Este proyecto ha supuesto un reto enorme y dada la complicada distribución, pero también el resultado final nos ha proporcionado una enorme satisfacción superando, las expectativas de los propietarios.
AQUÍ podréis encontrar más imágenes de este trabajo.
